Alberto Ospina Taborda - Biografía por Cienytec

Biografía de Alberto Ospina Taborda - Fundador y Presidente de Cienytec
Usted está en:  InicioAlberto Ospina Taborda → Biografía por Cienytec
Biografía Cienytec   -  Biografía por Fog   -  Hombre de mar y de ciencia   -  Colciencias   -  Reseña   -  Logros   -  Titiribí   -  Más

Alberto Ospina Taborda - Biografía por Cienytec Ltda.

Capitán de Corbeta de la Armada Nacional de Colombia. Presidente y fundador de Cienytec ltda.
 
Alberto Ospina Taborda, nacido en Titiribí, Antioquia, en el corregimiento de La Otramina, el 8 de Diciembre de 1.924; hijo de una pareja de antioqueños de escasos recursos, Adán Ospina y María Dolores Taborda, cultivadores de café; tuvo cuatro hermanos, Ricardo, Olga, Angélica y Pedro Nel, de los cuales solo sobrevive Angélica, en Cali.

Su formación constituyó una lucha permanente contra la pobreza; los medios económicos de su familia no le permitieron una educación formal exenta de dificultades. Estudió la primaria en la Escuela pública, y los dos primeros años del bachillerato en el Colegio Santo Tomás de Titiribí, de donde se aventuró a Bogotá, a buscar la manera de completar sus estudios. Mientras trabajaba en el ejército para sobrevivir, después de haber prestado su servicio miliar, validó el bachillerato que no había tenido oportunidad de recibir formalmente.

De Bogotá, emprendió su camino a la formación profesional. Por casualidad leyó en los periódicos sobre un concurso para ingresar como cadete a la Escuela Naval de Cartagena. Se presentó y obtuvo el primer puesto en el concurso y consiguió que la Armada Nacional lo enviara en comisión de estudios a la Escuela, con el grado y el sueldo de suboficial naval. Conservó su primer puesto como estudiante de la Escuela hasta su graduación, por lo cual recibió la medalla al mérito académico “Francisco José de Caldas”; posición que mantuvo a lo largo de la carrera militar, hasta su retiro en junio de 1965, con el grado de Capitán de Corbeta.

Había llegado a la Escuela Naval en 1946 con 60 aspirantes mas, que constituyeron el contingente Diez. Por urgencia de la Armada en preparar oficiales en corto tiempo, hicieron dos cursos extraordinarios (cada uno de un año en seis meses) y se graduaron al mismo tiempo con los cadetes del contingente Nueve que los habían precedido. La ceremonia de graduación se realizó en el muelle de la Base Naval el 11 de noviembre del año 49, y se graduaron 18 Tenientes de Corbeta (12 del contingente 10 y seis del 9). Su madrina fue su novia, Lola Bozzi Fortich, a quien había conocido unos años antes en el baile de presentación de los reclutas navales en la sociedad cartagenera. Un par de años después, en 1951, con el grado de teniente de Fragata, contrajeron matrimonio.

Después de su graduación dedicó sus esfuerzos a la academia, y comenzó como instructor de electrónica y comunicaciones en la Escuela Naval; más adelante fue nombrado oficial de comunicaciones de la Base Naval; en este cargo, comandó un curso de radio electrónica para personal de la Armada, en la Zona del Canal. Un año más tarde ganó una beca por concurso para avanzar en electrónica en el Centro de Entrenamiento Naval de la Armada de Estados Unidos, en Great Lakes, Illinois. Este curso, centrado en mantenimiento de equipos electrónicos de comunicaciones y navegación, era de nivel técnico superior, pero no de nivel universitario. A él asistieron oficiales navales jóvenes de varios países de América Latina y de Asia. En 1952 obtuvo el diploma en mantenimiento electrónico y nació su primera hija, Martha Luz.

Para mediados de los años 50s la Armada tenía planes para la modernización de su flota y de algunas Bases Navales. La idea de que los buques modernos, más que plataformas flotantes, eran conjuntos de sistemas complejos diseñados para la defensa y requerían personal muy preparado, ya era también un elemento de la doctrina naval. Entonces los mandos navales empezaron a pensar en la necesidad de formar oficiales con conocimientos de arquitectura e ingeniería naval, eléctrica, mecánica, electrónica, de comunicaciones, de manejo de armas modernas, mediante cursos de postgrado en el exterior.

En 1954, la Armada abrió un concurso para adelantar estudios de postgrado en Ingeniería Naval, con especializaciones en electrónica, en construcción y en arquitectura naval, en el Instituto Tecnológico de Massachussets, MIT, en Cambridge (USA); Ospina Taborda vio una nueva oportunidad para avanzar en estudios superiores, se presentó con otros compañeros y fue seleccionado. Allí estuvo tres años y medio hasta alcanzar la maestría en Ingeniería Eléctrica, con especialización en electrónica y comunicaciones. Su tesis de grado consistió en el diseño de un aparato electrónico, destinado a combinar señales troposféricas de radio débiles para obtener una señal de salida mejor que cualquiera de ellas. El profesor supervisor de su tesis fue contratado más tarde, por los Laboratorios Bell de la ITT, para mejorar el combinador y destinarlo a investigación en radio astronomía.

Al regresar en 1958, con el grado de Teniente de Navío, fue nombrado Director de Comunicaciones Navales e inició incursiones más allá del ámbito de la Armada misma, pero sin retirarse de ella. Había conseguido el permiso y derechos en español para traer al país los materiales de un nuevo curso para la enseñanza de física en el nivel secundario, de reciente diseño por un grupo de profesores pertenecientes al Comité de Estudio de las Ciencias Físicas de MIT. (PSSC por sus siglas en inglés).

En 1958, ya graduado de MIT, inició gestiones para introducir en Colombia esta nueva metodología. Dirigió la traducción, adaptación y publicación de los textos, incluido el manual de prácticas, así como la importación de los materiales de laboratorio. Los textos fueron publicados por la editorial Bedout y ampliamente difundidos en todo el país, mediante cursos para profesores que también organizó. Después de las primeras importaciones, los materiales de laboratorio fueron reproducidos localmente. La metodología del PSSC, aunque diseñada para la educación media, fue adoptada por la Escuela Naval y por algunas instituciones universitarias para la introducción de la física en los primeros años de educación superior.

La innovación de esta metodología, según Ospina, consistió en introducir desde un principio conceptos básicos de la física, sustentados por una gran dosis de experimentos de laboratorio y demostraciones audiovisuales; y sustituir el paradigma de las clases y demostraciones magistrales, por grupos de estudio pequeños, cada uno con su equipo de laboratorio propio, en el cual cada estudiante podía intervenir. La gran importancia de tal innovación fue la de haber sido precursora de una transformación y modernización de la enseñanza de las ciencias en el país, mediante la introducción casi inmediata de nuevos métodos de enseñarlas, que siguieron el modelo del PSSC.

Pero la mayor lección para Ospina fue realizar la dificultad de hacer un cambio, de lograr un progreso en la enseñanza de ciencias, debido a la falta de una entidad oficial propiciadora, motor del avance científico y tecnológico del país. No habiendo quien lo apoyara, para coordinar el esfuerzo de introducción de los nuevos métodos de enseñanza de ciencias, tuvo que recurrir a la creación de una institución de hecho, a la que llamó Instituto de Ciencias, formado con el soporte y colaboración de amigos, para el cual logró algunas ayudas externas. El Instituto fue absorbido más tarde por el Ministerio de Educación Nacional y pronto desapareció. Fue entonces cuando vio la necesidad y concibió la idea, que se convirtió en su sueño, de la creación de una entidad del Estado, responsable del desarrollo científico y tecnológico de Colombia.

Al mismo tiempo, en la Armada, en equipo con otros oficiales que también habían adelantado estudios de educación superior en el exterior, Alberto Ospina dedicó sus esfuerzos por elevar el nivel académico de la Escuela Naval. Tenía el convencimiento íntimo de que la Armada necesitaba ingenieros en muchas áreas, además de la navegación y las máquinas, puesto que un buque tiene todas las necesidades logística y técnicas de una ciudad pequeña, y aún más porque es flotante y debe estar apto para el combate. Ya que el nivel académico requerido en la formación de los oficiales navales debía ser elevado, el objetivo fue la preparación de todos como ingenieros. Se rediseñaron exigentes programas de estudio que revolucionaron lo que hasta ese entonces se enseñaba en la Escuela; era necesario darles nivel académico universitario. Fue preciso, entonces, llevar estos conceptos a muchos niveles, a muchas partes, desde algunos de los propios estamentos navales y militares, hasta varias instituciones civiles cuyo concurso era indispensable. Afortunadamente, logró el apoyo del mando naval, con lo cual pudo entonces gestionar lo necesario en el estamento civil.

Se hicieron gestiones con el Ministerio de Educación, con el Fondo Universitario Nacional y la Asociación Colombiana de Universidades, de la cual Jaime Sanín Echeverri, era su Director. La meta era validar y obtener el reconocimiento oficial de los nuevos programas de la Escuela por parte de las autoridades nacionales de educación. Después de conseguir la facultad de otorgar diploma de bachilleres a los cadetes (que habían ingresado con cuarto de bachillerato), se consiguió la aprobación del programa universitario de ingeniería, y se organizaron los cursos de postgrado de los oficiales navales. De estos, además de ser su gestor, fue su primer Director. Más tarde, con la creación de otras Facultades, se obtuvo el reconocimiento de la Escuela como Universidad. Los frutos de estos trabajos lo han colmado de satisfacciones; y han sido justamente reconocidos por los mandos navales con varias condecoraciones, recibidas antes y después de su retiro de la Armada.

La dedicación incesante a esas gestiones, la participación en sociedades de ingeniería, los contactos con universidades y autoridades académicas civiles, sus publicaciones sobre ciencia y técnica en algunos periódicos y revistas nacionales (Semana y El Tiempo), y su experiencia en la dirección de comunicaciones navales, dieron a su nombre alguna visibilidad por fuera de la marina. Esto dio origen a varias incursiones de trabajo con el uniforme naval en instituciones civiles del gobierno, en comisión de la Armada.

En 1960 fue invitado por el Ministro de Comunicaciones (Francisco Lemos Arboleda) a su despacho, para proponerle que integrara una misión oficial de expertos en telecomunicaciones que debía representar a Colombia en una reunión en México, la cual se extendió a Cuba, para discutir con delegaciones de otros países y de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de Naciones Unidas, la posibilidad de establecer una red interamericana de telecomunicaciones. El ministro hizo las solicitudes pertinentes y la Armada lo envió en comisión del servicio.

Al regresar de México, el Ministro le ofreció la Dirección General del Ministerio, cargo de reciente creación equivalente al de Viceministro. En este caso se requirió de una solicitud presidencial para que la marina lo enviara en "préstamo" al Ministerio. En ese cargo estuvo por dos ocasiones y desde él tuvo excepcionales oportunidades de trabajar por el país con el uniforme puesto, no solo internamente, sino también en numerosas misiones internacionales.

En el campo tecnológico de las comunicaciones propició la integración telegráfica y su modernización, al incorporarla lentamente a la red nacional inalámbrica de TELECOM. Antes de 1960 el antiguo Ministerio de Correos y Telégrafos tenía a su cargo la red telegráfica por hilos que comunicaba a los pueblos pequeños y veredas con las grandes ciudades, las cuales eran atendidas por TELECOM, interconectadas por una red de repetidoras de radio de V.H.F. El reto consistió en integrar la red telegráfica, incorporarla a la red de TELECOM en un solo sistema nacional e iniciar su ampliación y modernización con una red de microondas.

El cargo de Director General del Ministerio le daba un puesto en la Junta Directiva de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones, TELECOM. Una de las grandes falencias del país en recursos humanos estaba en la escasa oferta de ingenieros, técnicos y tecnólogos en el campo de las Telecomunicaciones. El Ministro tenía mucho interés en que TELECOM ayudara a financiar la creación de la Facultad de Electrónica en la Universidad del Cauca, en Popayán, su ciudad natal. Ospina Taborda, como técnico no le veía tanta prioridad a esta Facultad porque ya existían tres en el país. En cambio había escasez de técnicos y tecnólogos, especialmente en el campo de la electrónica y las telecomunicaciones, por lo cual sugirió e insistió en la necesidad de la creación de un instituto de esta naturaleza, como algo más útil y prioritario para el país. El Ministro, como medida transaccional salomónica, decidió llevar a cabo ambas empresas: en esa forma nacieron, con el patrocinio del Ministerio y de TELECOM, la Facultad de Telecomunicaciones y Electrónica en la Universidad del Cauca, en Popayán, y el ITEC, Instituto Tecnológico de Electrónica y Comunicaciones, en Bogotá, entidades en cuya creación Ospina considera que contribuyó con su granito de arena.

Más adelante, a instancias de la recién nombrada Ministra de Comunicaciones, Esmeralda Arboleda de Uribe, Ospina Taborda fue llamado de nuevo para el cargo de Director General del Ministerio, por el presidente Alberto Lleras. En esa ocasión tuvo oportunidad de ayudar a definir una política nacional en materia de comunicaciones, precursora de la modernización de las telecomunicaciones en Colombia, Y, en una crisis de la Radio Televisora Nacional, más tarde rebautizada INRAVISION, fue nombrado como Director Encargado; en esa corta “paloma” aprovechó para impulsar la Televisión Educativa, mejorar la organización interna y comenzar un proceso de modernización y ampliación de la red nacional.

Terminada la comisión en el Ministerio de Comunicaciones fue asignado por la Armada a la Escuela Naval para poner en práctica la transformación de los programas de estudio y como Director de los cursos de postgrado de oficiales, ya mencionados arriba. Pero no permaneció mucho tiempo en esta posición porque en 1964, a solicitud del Ministro de Hacienda, fue trasladado a este Ministerio con una misión innovadora: organizar y dirigir el sistema de procesamiento electrónico de datos de la administración y recaudación de impuestos. Montó y puso en funcionamiento el primer computador del Ministerio con este fin y organizó el control de las cuentas de los contribuyentes, para lo cual le fue necesario introducir en la terminología y los trámites de la administración de impuestos el Número de Identificación Tributaria, NIT.

Por estar en estas labores, no pudo atender el llamado a la Escuela Superior para ascenso a Capitán de Fragata pues, por otra parte, tampoco había podido cumplir el requisito de tiempo de embarque. Con sus compañeros de promoción a punto de ascender y la perspectiva de quedarse rezagado, rompiendo la tradición de haber estado siempre a la cabeza de su curso, en toda su carrera, no tuvo otra opción que insistir ante el mando en el retiro voluntario, el cual le fue concedido en junio de 1965.

En la nueva etapa de su vida, ya sin el uniforme, constituyó en 1.966 la empresa CIENYTEC Ltda, (CIENcia Y TECnica), hoy líder en el mercado de equipos e instrumentos científicos para laboratorio en Colombia y Latino America. El inicio de CIENYTEC se incubó en la necesidad de suplir los equipos de laboratorio para la introducción de las nuevas prácticas de enseñanza de la física, ya que las empresas proveedoras existentes entonces no se arriesgaban a invertir en la importación de un material desconocido y sin demanda aparente.

Una vez que estuvo por fuera de la Armada, se dedicó al desarrollo de su empresa, y a atender algunas consultorías en procesamiento automático de datos para las entidades innovadoras que empezaban a instalar sus centros de cómputo electrónico. Creó dos empresas de consultoría: Internacional de Telecomunicaciones y Sistemas, INTELSIS, y CDI, Consorcio de Ingenierías.

Pero su mayor esfuerzo, dedicación y entusiasmo, después que las empresas estuvieron funcionando y las pudo dejar al cuidado de los socios, fue para la promoción y gestión de la entidad gubernamental que había soñado, para lograr el desarrollo científico y tecnológico del país. Esta fue como su segunda carrera, que había comenzado temprano, en los primeros años del decenio de los sesenta con su participación en una conferencia de Naciones Unidas y su cruzada por la enseñanza de las ciencias, y culminó con la creación de COLCIENCIAS en 1968, uno de sus orgullos y logros más importantes.

A partir de su participación en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre aplicación de la ciencia y la tecnología en beneficio de las regiones menos desarrolladas, realizada por la UNESCO en Ginebra en 1962, en la cual fue nombrado relator para una de sus sesiones, regresó al país inspirado con la idea de contribuir a que Colombia y sus instituciones se subieran a ese tren del desarrollo científico y tecnológico.

Las carencias de apoyo oficial encontradas durante la realización del proyecto de enseñanza de las ciencias habían forzado la creación del Instituto de Ciencias. Y las necesidades de apoyo económico para el funcionamiento de este, unidas a los éxitos alcanzados, dieron pie a la creación de una entidad más sólida que lo sostuviera y que, además, fuera promotora del organismo nacional para el desarrollo de la ciencia y la tecnología en Colombia. Se constituyó entonces la Fundación para el Fomento Educativo y el Avance de la Ciencia y la Tecnología, en septiembre de 1965. Los nombres de las personas que constituyeron su Junta Directiva fueron garantía de éxito: Virgilio Barco, Germán Botero de los Ríos, Rodrigo Botero, Jorge Cárdenas Gutiérrez, Manuel Carvajal, Hernán Echavarría, José Félix Patiño, Rodrigo Uribe Echavarría, y otros connotados colombianos. Alberto Ospina fue su Director Ejecutivo y su motor.

El entusiasmo, el trabajo y las gestiones de todos produjeron tempranos resultados. Tres años después, en febrero de 1968 se celebró el Seminario de Fusagasugá sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo. Las conclusiones y recomendaciones de este Seminario, en el cual participaron altas autoridades de la academia, la empresa y el Gobierno, tanto colombiano como de Estados Unidos, fueron presentadas el día de su clausura al Presidente Carlos Lleras Restrepo, quien las acogió en el mismo acto y dio instrucciones al Ministro de Educación, Gabriel Betancur Mejía para su implementación.

Alberto Ospina Taborda fue nombrado asesor del Ministro para la preparación de las disposiciones legales que habrían de dar vida a las nuevas entidades nacionales, rectoras del desarrollo científico y tecnológico del país, principal recomendación del Seminario. En noviembre de 1968, salió el Decreto-Ley por el cual se creaba el Fondo Colombiano de Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales “Francisco José de Caldas”, COLCIENCIAS, y Ospina fue nombrado su primer Director. Pero un desafortunado infarto que le sobrevino, quizás por los ajetreos, el estrés y las emociones, no le permitió posesionarse del cargo inmediatamente. Sin embargo, el nuevo Ministro de Educación, Octavio Arizmendi Posada, teniendo en cuenta la gestión que había realizado, le dio espera y cuando ya estaba recuperado, le dio posesión en febrero de 1969.

En los primeros años de operación de la nueva entidad, además de dirigirla, sus inquietudes y acciones prioritarias fueron: buscar recursos financieros y humanos, darla a conocer en las universidades, promover y apoyar las investigaciones científicas y tecnológicas, ayudar en la creación de oficinas o vice-rectorías de investigación en las universidades, procurar su aceptación y colaboración por otras entidades del Estado, darle vida y ayudar en el establecimiento de la Asociación Colombiana para el Avance de la ciencia, ACAC, como forma de vincular y fortalecer la comunicad científica; más adelante fue su presidente en dos ocasiones. Durante su permanencia en COLCIENCIAS fue Consejero presidencial para ciencia y tecnología de los presidentes Carlos Lleras y Misael Pastrana.

Después de su paso por COLCIENCIAS, volvió a la academia y enseñó un seminario sobre desarrollo tecnológico en la Universidad de los Andes y en la del Salvador en Argentina; así mismo, desempeñó algunas labores de consultoría para el Gobierno Nacional, para la OEA, el Acuerdo de Cartagena y Naciones Unidas. Como consultor de la OEA, asesoró a varios países latinoamericanos que iniciaban sus instituciones rectoras del desarrollo científico-tecnológico. Por cuenta de Naciones Unidas trabajó como asesor de ONUDI para el desarrollo industrial en el Acuerdo de Cartagena, en Lima; en esta labor visitó diversos países latinoamericanos con los cuales fue necesario negociar acuerdos de complementación electrónica.

Cumplidas estas labores dirigió de nuevo sus energías a las empresas que había creado, participó activamente en asociaciones científicas y profesionales como miembro y en algunas como su presidente; formó parte de Juntas Directivas de Empresas, y de Instituciones sin ánimo de lucro: ACAC, MALOKA, TECNOS, el MIT-Harvard Club de Colombia, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, ACIEM, el Centro Internacional de Física, el Instituto de Ingenieros Electricistas y Electrónicos, IEEE de Estados Unidos, del cual fue su vicepresidente para Colombia.

Su interés por la educación, en todos los niveles, ha mantenido su nombre unido a proyectos que hoy son realidades nacionales. Además de su práctica académica, la consejería estudiantil para MIT, la creación de la Facultad de Ingeniería de la Escuela Naval, el proyecto para la enseñanza de ciencias y la Fundación para el Fomento Educativo, ya mencionadas, participó en la fase inicial del nacimiento de COLFUTURO, fue cofundador del Colegio Nuevo Mary Mount en 1969, y asesoró recientemente al Ministerio de Educación en un estudio sobre Pertinencia en la Educación Técnica y Tecnológica; también al Ministerio de Defensa en el proyecto de modernización y transformación de los sistemas educativos de las Fuerzas Armadas.

Como presidente de la Asociación de exalumnos de MIT y Harvard, MIT-Harvard Club de Colombia, creó en 1991, con la Universidad de Harvard y la colaboración de un grupo de exalumnos colegas, y de la Fundación FES de Cali, el programa Harvard-Colombia, destinado a apoyar financieramente a colombianos de escasos recursos admitidos por dicha universidad para estudios de postgrado. Desde entonces mantiene estrecha relación con la Universidad de Harvard en lo relacionado con el programa; y con MIT como “Student Councelor”, función que ha mantenido por más de veinte años, y por la cual la Universidad lo nominó para un reconocimiento por liderazgo y servicios, en septiembre de 2011.

En el año 2011 también fue reconocido por la revista Semana y la Fundación Liderazgo y Democracia como finalista en el concurso a los mejores líderes de Colombia; en 2014 recibió del MIT un reconocimiento por servicios, y de Colciencias, el premio, Vida y Obra a los investigadores eméritos, por haber sido el fundador de esta entidad; más recientemente, en 2017, fue exaltado como miembro honorario de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Colombia. En la actualidad es Presidente de CIENYTEC Ltda y miembro de varias Juntas Directivas (ver página principal de Alberto Ospina Taborda)

Biografías de Alberto Ospina

Presentamos tres biografías de Albero Ospina vistas desde distintos puntos de vista: el de Cienytec, el de una periodista científica y el de un editor naval:
 
Tres biografías del Capitán Alberto Ospina

Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Biografía de Cienytec

Biografía escrita por Cienytec Ltda, empresa de la que fue fundador.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Biografía Lisbeth Fog

Biografía escrita por Lisbeth Fog, periodista Científica.
Purificadores de agua para laboratorio por osmosis inversa

Entrevista Cyber Corredera

Entrevista biográfica realizada por Jorge Serpa de la Cyber Corredera.
 

También le pueden interesar:

Algunas Actividades y logros de Alberto Ospina Taborda
 
En las siguientes págunas encontrará algunas de las actividades, logros y triunfos del Capitán Alberto Ospina
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Condecoración Fe en la Causa

El Presidente de la República condecoró a AOT en celebración de la Armada por los 50 años de Colciencias.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Academia de Ciencias

La Academía de Ciencias exhalta a Alberto Ospina Taborda como nuevo miembro honorario.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Gran Premio Vida y Obra

Alberto Ospina recibe el Gran Premio Vida y Obra a los investigadores eméritos de Colombia.
 
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Orden Ramón de Zubiría

La Red de Instituciones de Educación Superior del Caribe le confiere la Orden Ramón de Zubiría a Alberto Ospina.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

LIbro Creación de Colciencias

Recientemente se publicó el libro sobre la Creación de Colciencias, escrito por Alberto Ospina Taborda.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Conferencia TED: Colciencias

Video de la conferencia TED de Alberto Ospina sobre la Creación de Colciencias: "El Satélite".
 
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Habla la experiencia

Video de entrevista Habla la Experiencia: Alberto Ospina Taborda.

Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

50 años de Historia

Video de entrevista a: Alberto Ospina Taborda, 50 años de historia..

Alberto Ospina Taborda - Entre la Tierra y el Sol. Libro de poesía de la Tertulia Poética del Club de Ejecutivos

Libro: Entre la Tierra y el Sol

Libro de poesía de la Tertulia Poética del Club de Ejecutivos. Diez Años. Segunda Antología 2000-2010.
 
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Orden del Zurriago

Por estimular, exaltar y premiar antioqueños que han contribuido al engrandecimiento de Antioquia.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

MIT: Premio George B. Morgan

Por su liderazgo, dedicación, servicio y compromiso continuo para estimular y comprometer estudiantes para MIT.
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

ITEC 50 años

El Instituto de Telecomunicaciones y Electronica de Colombia, hace un reconocimiento a Alberto Ospina.
 
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Logos y actividades

En esta página encontrará algunas actividades, y logros del Capitán Ospina Taborda..
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Mejores líderes de Colombia

Nominado por la revista Semana y la Fundación Liderazgo y Democracia a "Mejores Líderes de Colombia".
Alberto Ospina Taborda - Presidente y Fundador de Cienytec Ltda

Huellas que inspiran

Cátedra de Alberto Ospina en la Universidad Nacional de Colombia, bajo el programa "Huellas que Inspiran",
 
 

Enlaces Relacionados con Alberto Ospina Taborda

Los siguientes enlaces se ofrecen como elementos de consulta sobre temas o instituciones mencionadas en esta página:

EN CIENYTEC
EN OTRAS PAGINAS FUERA DE CIENYTEC